Los baños en invierno deben ser tibios y durar poco tiempo

Los baños en invierno deben ser tibios y durar poco tiempo

Hace frío. Las ganas de quedarse un largo tiempo bajo el agua caliente de la ducha tienta a todos. Incluso a los niños, que suelen “sacarle” al baño. Pero los médicos no los recomiendan.

El problema es que estos baños tan placenteros resecan la piel, ya sufrida por el viento y la baja temperatura del invierno. “Bañarse con agua caliente y durante un rato prolongado retira el manto hidrolipídico, la capa natural de protección de la piel hecha de agua y de grasa, especialmente cuando se combina el uso de esponjas y jabón común”. La advertencia pertenece a las dermatólogas Silvana Depetris y Luciana Conrado.

Cuando está muy reseca, la piel se estira y queda con un aspecto agrietado, una invitación al envejecimiento precoz. Las manchas rojas también suelen aparecer en los cutis más sensibles. Llamadas eczemas de la piel seca, estas manchas provocan picazón y pueden transformarse fácilmente en heridas. Y una piel irritada se vuelve susceptible a las infecciones.

Lo ideal, según las médicas, es bañarse con agua tibia. Entre los 29ºC y los 37ºC, la ducha es agradable y no causa daños en la piel. Claro que el control de la temperatura del agua no es todo.

También es necesario no permanecer debajo de la ducha más de 20 minutos, optar por jabones cremosos y humectantes y reservar la esponja para las partes del cuerpo con piel más resistente, como los pies y los codos. Después del baño es necesario aplicar crema humectante en todo el cuerpo.

Es pernicioso abusar del jabón en todo el cuerpo. Aun los humectantes deben usarse moderadamente, salvo en las áreas genitales, axilas y pies.

La esponja vegetal está indicada para la piel grasa y para las regiones que acumulan células muertas (piel gruesa). Aunque no debe usarse en pieles finas y secas, puesto que es muy agresiva.

Una sugerencia importante: antes de bañarse hierva la esponja vegetal y déjela colgada bajo el sol para que se escurra el agua. Esto evita que aparezcan y se acumulen hongos y bacterias.

En los bebés

Para que el baño sea agradable a la piel delicada de un recién nacido, la temperatura del agua debe estar entre 35ºC y 36ºC. Esta temperatura puede que resulte baja para el gusto de un adulto, pero es la que más se acerca a la del líquido amniótico. “El agua del baño debe brindar una especie de regreso a la tranquilidad y protección del útero materno”, afirma la pediatra Fernanda Ceragioli.

Si hay dudas, lo mejor es usar el termómetro para medir la temperatura del agua antes de zambullir al bebé en la bañera.

Además de recomendar el uso de jabones con pH neutro, que no son agresivos para la piel, y tienen aroma suave, la pediatra recomienda lavar las partes genitales del niño antes de ponerlo en la bañera.

Una vez ubicado en la bañera, lavar primero la carita, la cabeza y después el cuerpo. Cuidar de que el agua no entre al oído para evitar el dolor.

Usar apenas agua y jabón para lavar el ombligo. No hay que emplear champúes ni colonias de bebé en los muy pequeñitos. Tampoco talco. “Sólo necesitan una loción hidratante”, advierte Ceragioli.

Recuerda que en Japac trabajamos diariamente para que los culiacanenses cuenten con el mejor trato por parte de nuestro equipo, para que tú y los tuyos puedan tener acceso al agua limpia, por ello invitamos a todos los ciudadanos para que se comprometan en la lucha contra el desperdicio del agua. Tú puedes convertirte en un Guardián del Agua.

Fuente: La Gaceta

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