El agua, un recurso escaso

El agua, un recurso escaso

El agua potable es el agua utilizada para beber y cocinar, así como para la higiene personal y fines domésticos. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), mil 100 millones de personas no tienen acceso al agua potable y 2 mil 600 millones no disponen de sistemas de saneamiento, como letrinas. La diarrea causada por agua contaminada es la segunda causa de muerte infantil, lo que se traduce en cinco mil niños muertos al día en todo el mundo y cerca de dos millones al año.

La ONU presentó el informe “El agua en un mundo en cambio” durante la celebración del V Foro Mundial del Agua, que tuvo lugar en Estambul en marzo del 2016. Tras comprobar que algunos países están llegando al límite de la explotación de sus recursos hídricos, la contundente conclusión de la ONU fue que el 67% de la población seguirá sin poder acceder al agua potable en el 2030, es decir, unos cinco mil millones de personas en todo el mundo.

Evidentemente hace falta un gran esfuerzo económico y político para conseguir que todos tengan acceso al agua potable, una labor escasa hasta ahora. A esto hay que sumarle que hay división de posiciones con respecto a la definición del agua potable: España afirma que es un derecho humano, mientras que Francia prefiere llamarlo necesidad básica.

 Al margen de intereses económicos, los datos, verdaderamente alarmantes, deberían ser suficientes como para empezar a tomar medidas ya: hasta doscientos cincuenta millones de personas podrían carecer de agua en los próximos años; unas trescientas mil personas morirán cada año en África a partir de 2016, la mayoría niños, por la malaria, la malnutrición o la diarrea.

¿Sabías que el 45 por ciento de esas muertes infantiles por diarrea se evitarían con sólo lavarse las manos con agua y jabón? ¿Y qué disminuirían en un 10 por ciento las enfermedades de todo el mundo con la mejora de abastecimiento de agua, la higiene, los servicios de saneamiento y una gestión adecuada de los recursos hídricos? Tus cinco minutos en la ducha equivalen a cien litros de agua, mientras que 20 son los litros diarios que garantizan la supervivencia de una persona. Muchas malviven con apenas cinco litros al día.

50 millones de personas podrían verse obligadas, a medio plazo, a abandonar sus hogares a causa de inundaciones, sequías o enfermedades, lo que causaría conflictos y rivalidades entre pueblos. En Ecuador y Bolivia la disminución del volumen de los glaciares andinos ha provocado situaciones como la guerra del agua de Cochabamba. La OMS alerta de los efectos del cambio climático sobre la salud y afirma que el 25 por ciento de la mortalidad global en el mundo está ligada a la falta de acceso al agua potable, al mal saneamiento y a la contaminación atmosférica.

En JAPAC al igual que el PNUD luchamos por el derecho humano a tener acceso al agua limpia e invitamos a todos los ciudadanos para que se comprometan en la lucha contra el calentamiento global. En ti puede empezar el cambio.

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