Recomendaciones de la Secretaría de Salud (SSA) para limpiar tu tinaco

Recomendaciones de la Secretaría de Salud (SSA) para limpiar tu tinaco

Cualquier espacio destinado para el almacenamiento de agua resulta de vital importancia estar limpio, sobre todo si esta tiene como fin el consumo.

En caso que estos lugares almacenadores de agua no se limpien, se corre el riesgo de exponernos a un gran tipo de enfermedades producidas por la reproducción de gérmenes y bacterias que infectan el agua acumulada. Por tal motivo, se recomienda ampliamente lavar y desinfectar las cisternas y tinacos por lo menos dos veces al año para evitar la proliferación de cualquier tipo de afección.

De acuerdo con la Secretaría de Salud (SSA) mediante el Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitario (Cofepris), el proceso para limpiar y desinfectar nuestros tinacos es el siguiente:

·         Primero tendremos que evitar que pase el agua al tinaco cerrando la llave de alimentación.

·         Después hay que quitar el flotador y la varilla para que la limpieza resulte más fácil.

·         Luego procederemos a clausurar el tubo de distribución tapando este conducto, con un material que se pueda quitar fácilmente.

·         Lo que sigue es tallar el tinaco, con el cepillo quitar la lama impregnada y recoger el material desprendido.

·         Posteriormente tenemos que desalojar el agua que se encuentre en el tinaco junto con los sedimentos.

Y para la desinfección debemos:

·         Como primer paso, tenemos que llenar el tinaco con un tirante de agua de 20 cm y añadir 1/2 litro de blanqueador a base de cloro, tallar durante 10 minutos con el cepillo todo el interior del tinaco.

·         Posteriormente tallaremos el tinaco, y luego, con el cepillo tendremos que quitar la lama impregnada y recoger el material desprendido.

·         Luego pasaremos a desalojar el agua que se encuentre en el tinaco junto con los sedimentos y con la manguera succionaremos el agua para su desalojo.

·         El siguiente paso consiste en vaciar el agua por baño y cocina, y si se tiene tubería de desagüe desalojar el agua por ésta.

·         Para enjuagar, cerraremos o taparemos la tubería de distribución.

·         Después, llenaremos el tinaco con un tirante de 15 cm. Abriendo otra vez la llave de alimentación, luego tallaremos de nuevo con el cepillo durante 10 minutos para desprender el blanqueador.

·         Lo que sigue es desalojar el agua abriendo todas las llaves.

·         Este procedimiento debemos repetirlos en dos ocasiones.

·         Finalmente, tenemos que cerciorarnos de que el tinaco se encuentre bien tapado, y debemos colocar el flotador nuevamente y ponerlo a funcionar.

·         Esta operación deberá llevarse a cabo por lo menos dos veces al año.

Así que no hay que olvidar que esta práctica sistemática es indispensable para preservar la salud de los consumidores de agua almacenada, así como para la prolongación de la vida de nuestras cisternas y tinacos.

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