En qué consiste el tratamiento del agua

En qué consiste el tratamiento del agua

El agua que se extrae de la naturaleza tiene sustancias disueltas y suspendidas que provienen de su transporte y que deben ser removidas para el consumo humano.

La calidad del agua de los acuíferos y las aguas superficiales está determinada por el tipo de rocas y minerales con las que entra en contacto, así como el uso que se le da a las tierras aledañas.

Información del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (Inecc) indican que se utilizan varias técnicas para el tratamiento del agua; las principales etapas son:

· El almacenamiento. Antes de entrar a la planta de tratamiento, el agua se almacena por periodos largos (más de un mes) para que las partículas sólidas se vayan depositando en el fondo. Esto además reduce el contenido de bacterias.

· El aireamiento. El agua se mezcla con aire para suprimir el dióxido de carbono disuelto, que causa malos olores, sabores y corrosión.

· La coagulación. Mediante la adición de productos químicos, se provoca que las partículas suspendidas se sedimenten. Con este proceso se reduce el contenido de bacterias, se elimina la turbiedad y el color, y se reducen olores y sabores.

· El ablandamiento. Consiste en eliminar el calcio y el magnesio disueltos en el agua, provenientes de su contacto con las rocas y que, en exceso, son perjudiciales. Esto se hace agregando sustancias químicas para precipitarlas o filtrándolas a través de unas membranas llamadas de intercambio iónico, que atrapan estos minerales.

· Filtración. El agua se filtra en recipientes con arena, que retienen partículas sólidas suspendidas y sustancias disueltas.

· Desinfección. En esta etapa se eliminan las bacterias nocivas para la salud y se evita que proliferen otros microbios. El compuesto más común para hacer esto es el cloro, aunque a veces se recurre al ozono y a la radiación ultravioleta. El cloro se aplica antes del filtrado (preclorinación), así como antes de la distribución (posclorinación).

Estos pasos se pueden aplicar o no según las posibilidades de la empresa potabilizadora y el estado del agua de llegada.

Otros procesos adicionales se emplean en casos especiales, por ejemplo, la adición de químicos que eliminan el exceso de algas, la filtración con carbón activado para suprimir los olores y el uso de amoniaco y cloro para la desinfección profunda y el control de olor.

Recuerda que cuidar el tratamiento del agua es un asunto muy delicado, por ello en JAPAC siempre estamos trabajando y mejorando las técnicas para el tratamiento del agua para que cuentes con este elemental líquido y lo tengas siempre a tu disposición.

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